#douleando

¿para qué necesitas una doula?

Existen muchos motivos por los que quieras sentirte acompañada durante tu embarazo. Desde que has decidido ser madre soltera hasta que tus valores son distintos a los de la gente que te rodea y necesitas nuevos puntos de vista. Para mí todos son válidos, y si sientes que lo necesitas, lo mejor es que te lo permitas.

Teniendo en cuenta que vivimos en la era de la información, es muy probable que recibas cientos de consejos que ‘no necesitas‘. Inducción sí, cesárea no, parto natural, parto respetado, en casa, de cuclillas, yoga, gimnasia prenatal, cursos de ma/paternidad… en fin, un sinfín de cuestiones se abrirán camino en tu mente. Y esas cuestiones, muy probablemente, te causarán ansiedad.

El embarazo es un momento de gozo, de lujuria y expansión, que nos permite reconectar con nuestro cuerpo y nuestra naturaleza. La mejor manera de conectarnos es a través de la calma y la escucha interna, en armonía. Pero, todas sabemos que nuestro ritmo de vida en muy pocas ocasiones nos permite PARAR.

Con la ayuda de tu doula podrás crear ese espacio personal dónde reconectar. Ella te ayudará a escucharte, a parar. ¿Cómo? Dejándote acompañar. Puede ser tomándoos un té, dando un paseo, yendo a la compra, charlando en el sofá de casa… existen mil y un momentos en los que tenemos la oportunidad de hacerlo y aprenderlo.

La doula es una figura de acompañamiento. No es terapeuta ni experta, es simplemente una mujer que te escucha y reflexiona junto a ti. De ella no debes esperar nada más allá que comodidad y seguridad en ti misma. Por eso es muy importante que entre las dos exista una relación íntima y de calidad. Puro feeling. Esa energía que se genera ayuda a mejorar tu autoestima y de esa manera te sientes empoderada para decidir qué hacer y establecer planes de acción.

El embarazo es un momento excitante, hormonal, natural. Con altibajos emocionales, en los que por momentos somos superheroínas, y en otros sólo queremos que nos abracen y que decidan por nosotras. Y todo está bien. Nada anda mal, así es el proceso.

¿Mi consejo?
Disfrútalo al máximo, siéntelo, y si crees que necesitas acompañamiento, permítetelo.


Déjame acompañARTE.


A continuación una serie de entradas, a modo de diario, que te pueden servir para tu embarazo, prepararte para el parto o el puerperio.

¡Que lo disfrutes leyéndolo tanto como yo escribiéndolo!

Rosa Mota.